Construimos paz positiva desde lo local hacia lo estructural
Transformamos la paz en una práctica viva
Acompañamos procesos en la comunidad, familias, escuelas, comunidades de fe y empresas para que la paz no se quede en discurso, sino se viva, se mida y se multiplique.
Esta labor se basa en nuestro modelo institucional, que articula formación, acción, acompañamiento y reconocimiento bajo estándares medibles de paz positiva.
Acción Medible
Porque creemos que la paz no solo se sueña, se construye con evidencia.
Cada intervención, formación o alianza tiene indicadores, seguimiento y resultados que nos permiten aprender, mejorar y rendir cuentas.
Red Viva
Porque la paz crece en comunidad.
Somos una red dinámica de personas, organizaciones e instituciones que se articulan, colaboran y se fortalecen mutuamente para multiplicar el impacto.
Nuestra Metodología
La paz positiva no se improvisa. Se diseña, se activa y se sostiene con estrategia.
En el ICPAZ utilizamos una metodología propia basada en el aprendizaje social, la acción colaborativa y la mejora continua. Es una metodología viva, que se adapta al contexto y pone en el centro a las personas.
Nuestro modelo de intervención sigue cinco pasos clave:
1. Sensibilización: Entendemos primero la realidad desde quienes la viven.
2. Formación transformadora: desarrollamos habilidades que cambian actitudes y relaciones.
3. Articulación: detección de necesidades y habilitadores de las condiciones para la paz positiva.
4. Acción: Compartimos aprendizajes, asumimos compromisos y definimos acciones para la implementación .
5. Sostenibilidad: Generamos mecanismos para construir la paz positiva a largo plazo.
Esta metodología guía todo lo que hacemos y se adapta a cada uno de nuestros sectores de incidencia.
Fundamento: El Modelo de Paz Positiva
Nuestra metodología se inspira y se fortalece a partir del concepto de Paz Positiva, desarrollado originalmente por el sociólogo Johan Galtung, quien la definió como la presencia de actitudes, instituciones y estructuras que crean y sostienen sociedades pacíficas, más allá de la mera ausencia de violencia.
A partir de esta base teórica, el Institute for Economics and Peace (IEP) ha creado un modelo internacionalmente reconocido que traduce esta visión en ocho pilares fundamentales, que permiten comprender y construir paz de forma estructural:
- Bajos niveles de corrupción
- Un gobierno que funcione adecuadamente
- Distribución equitativa de los recursos
- Aceptación de los derechos de los demás
- Un entorno empresarial sólido
- Altos niveles de capital humano
- Buenas relaciones con los vecinos
- Flujo libre de información
8 pilares de Paz Positiva según el Instituto para la Economía y la Paz (IEP).

Basado en el modelo de Paz Positiva del Institute for Economics and Peace (IEP). Para más información, visita el sitio web del Institute for Economics & Peace
Adaptación del modelo de Paz Positiva en el ICPAZ
En el ICPAZ adoptamos este marco conceptual por su solidez, aplicabilidad y valor estratégico. Aunque reconocemos los ocho pilares del modelo, hemos decidido enfocar nuestro trabajo en cuatro de ellos, por considerarlos especialmente pertinentes para nuestra labor en comunidades, instituciones educativas, empresas y organizaciones sociales en México y América Latina.
Aceptación de los derechos de los demás
Promovemos un enfoque profundamente humanista, que reconoce y respeta la dignidad de todas las personas como punto de partida para cualquier proceso de paz. Esto se refleja en nuestra formación, lenguaje institucional y criterios de certificación.
Buenas relaciones con los vecinos
Entendemos la paz como un tejido comunitario. Nuestro trabajo prioriza la creación de vínculos de confianza, colaboración vecinal y construcción de redes locales de cuidado mutuo.
Altos niveles de capital humano
Formamos habilidades para la paz en personas, familias y equipos. Apostamos al desarrollo de capacidades que no solo transforman a individuos, sino que inciden en entornos sociales más amplios.
Entorno empresarial sólido
Impulsamos procesos que transformen a las organizaciones en espacios que promuevan bienestar, equidad y responsabilidad social. Por eso trabajamos con empresas y escuelas desde su cultura interna hacia su impacto externo.
¿Por qué estos cuatro pilares?
Aunque todos los pilares del modelo IEP son relevantes, estos cuatro se alinean de forma más directa con los recursos, metodologías y población objetivo del ICPAZ. Constituyen el corazón de nuestra intervención y sirven como referentes para:
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Diagnósticos comunitarios e institucionales
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Diseño y acompañamiento de procesos formativos
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Evaluación de impacto social
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Criterios del distintivo “Constructora de Paz”
Así, tomamos una visión globalmente validada y la traducimos en una estrategia concreta, replicable y medible que transforma entornos locales desde adentro y hacia afuera.
¿Cómo llevamos la paz a la práctica?
Nuestro Modelo de Intervención
Un camino de transformación aplicable a cualquier sector
En el ICPAZ, trabajamos con una metodología sencilla, poderosa y adaptable que permite intervenir desde múltiples sectores —empresas, escuelas, comunidades, iglesias y gobierno— para construir paz positiva.
Este modelo se basa en cinco pasos clave, activables de manera secuencial o adaptativa según el contexto. Cada uno contribuye a transformar actitudes, relaciones y estructuras.
1. Sensibilización
Objetivo: Despertar conciencia sobre la realidad de violencia estructural y movilizar voluntades para transformarla.
Acciones clave: Foros, conferencias, campañas, testimonios, presentaciones inspiradoras.
Resultado esperado: Interés y disposición a sumarse al proceso.
2. Formación en habilidades para la paz
Objetivo: Desarrollar capacidades personales y colectivas como escucha activa, comunicación no violenta, empatía, liderazgo colaborativo.
Acciones clave: Talleres vivenciales, sesiones formativas, materiales, facilitación.
Resultado esperado: Personas con herramientas para convivir, liderar y transformar.
3. Diagnóstico participativo y articulación
Objetivo: Entender el contexto real desde quienes lo habitan, identificar retos y oportunidades junto a otros actores.
Acciones clave: Grupos focales, mapas comunitarios, encuestas, reuniones de articulación multisectorial.
Resultado esperado: Planes de acción construidos desde lo local y lo posible.
4. Acción colaborativa
Objetivo: Ejecutar acciones concretas, corresponsables, que activen procesos de paz positivos en el entorno.
Acciones clave: Pactos de convivencia, acuerdos laborales, iniciativas comunitarias, intervenciones territoriales.
Resultado esperado: Resultados visibles, participación activa, regeneración del tejido social.
5. Sostenibilidad y reconocimiento
Objetivo: Medir avances, sostener los logros y reconocer a quienes construyen paz desde su lugar.
Acciones clave: Evaluación, acompañamiento continuo, distintivos, comunidad de práctica, reportes de impacto.
Resultado esperado: Procesos vivos, replicables y reconocidos que inspiran a otros.
¿Cómo sabemos que esto funciona?
Adaptabilidad sectorial
Aunque esta ruta es común, cada sector la adapta según su realidad:
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En comunidades, se activa desde un foro detonante y se articula la acción con varios actores locales.
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En empresas, se puede iniciar directamente con sensibilización y formación de equipos internos.
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En escuelas, se enfoca en convivencia, participación escolar y formación docente.
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En gobierno, se alinea con políticas públicas, programas y certificaciones sectoriales.
Nuestra labor está sostenida por una estrategia clara, procesos institucionales activos, indicadores medibles y una cultura de mejora continua.
Cada acción está conectada con nuestra misión, y cada resultado nos acerca a una sociedad donde la paz se construye todos los días.
